Noemí Álvarez Vázquez
CEO · Terapia ocupacional
Hola, soy Noe, la supuesta cabeza pensante de todo esto. Y es curioso porque descubrí este mundo por casualidad. Realmente fueron mis padres quienes me animaron a estudiar terapia ocupacional, yo no sabía qué era y mucho menos para qué valía.
Pasó de gran desconocida a un modo de vida. Y no os podéis imaginar lo que me alegro. La terapia, para mí, es la ciencia más cercana a la magia de volver a ser quien eres o quien quieres ser. Eso sí, sin perder la realidad de las posibilidades: ojalá poder decir que sí, pero no podemos arreglarlo todo.
Creo que tuve todas las crisis juntas: quería ser artista de rock, también veterinaria (creo que todo el mundo ha pasado por ese momento), luego derecho (casi me mata mi padre el día que se lo dije), luego artes, escritora y dedicarme a las finanzas. Empecé a trabajar en atención al público con 16 años, así que la atención a otras personas lleva ahí más de la mitad de mi vida.
Si nos conocemos verás que soy una mente pensante, no sé parar quieta y estoy enamorada del saber: estudio porque sí, no por un examen. Me encanta leer, hacer sudokus y la siesta, y me da muchísima rabia no tener tiempo para ella; es uno de mis objetivos frustrados.
Soy muy humana. No por un modelo centrado en la persona —que es lo ideal— sino porque es algo intrínseco a mí. Si algo no va bien te lo diré, creo que de los fracasos aprendemos más que del éxito. Tengo mucha transparencia clínica, soy escéptica por definición, muy rápida de mente y una artista de los chistes malos.
A veces toco la guitarra durante la sesión y nunca faltan bombones o chocolate en todas sus modalidades. Brindo por la confianza, por compartir los buenos momentos y también los malos, y por un lugar seguro al que pertenecer.